y con una sonrisa un tanto irónica que combinaba perfectamente con la amargura que reflejaba su mirada, contestó abruptamente... casi a quemarropa, soltando de sopetón...
'Me caaeeee... el tiro le salió por la culata...'
No agregó un '¡lo sabía!' o '¡justicia divina!'... eso de antemano se entendía...
lunes, noviembre 13, 2006
ya me enseñaste corazón, ya aprendí, no te preocupes, no me vuelve a suceder...
Publicado por
ZenmeP@M
los
1:42 p.m.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
La cuestión es que hoy soy sólo una boca, que al fin y al cabo es lo único imprescindible... para esas tres cosas que nos permiten sobrevivir y que son: comer, no callarnos... y sonreír de vez en cuando.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario