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martes, septiembre 07, 2010

En la Botica

... My very soul demands you: it will be satisfied,

or it will take deadly vengeance on its frame...

Por quincuagesima vez sintio de nuevo que el cielo temblaba y el mundo se derrumbaba. Sentia como se iba formando ese vacio y como poco a poco las miles de preguntas se agolpaban en su mente... ‘No otra vez’ penso, ya no podia soportarlo.

Asi, con una mano en el pecho como si buscara contenerse el corazon, camino (casi a rastras) hacia la escalera que daba al traspatio, y recargando todo su peso en el barandal de madera muerta y ya un tanto desvencijado, grito:

- Filomenaaaaa

- Si patrona – respondio unos segundos despues Filomena, sin aliento y secandose las manos en el raido delantal ya amarillento

- Ve a la botica, necesito que me traigas otros tres pesos de “Infatuo”

- Ay patrona! Pero el boticario dijo l’ultima vez que ya no tomara tanto

- A ti que Filomena. Ve! Que yo te lo mando.

- ... pero patroncita

- Que vayas!

Y fue Filomena caminando lento y a murmullos rezongando. En la botica, como siempre, la recibio Don Nabor ‘El Boticario’, con su gesto agrilechoso y las manos cubiertas de polvo blanco

- Buenas patron – Se presento Filomena con sus saludo desganado

- Que deseas?

- Aqui me manda la patrona que quere que le prepare mas infetui

- Mas que?

- Infutui- dijo Filomena mientras intentaba decifrar con dificultad el papel rosa ya un tanto despintado

- Presta aca- respondo Don Nabor alargando el brazo y casi arrebatandole el papel de las manos

Don Nabor caminaba decifrando la receta, y mientras leia caminaba de un lado a otro, ya fuera tomando unas pizcas de aquellos frascos de ceramica blancos o de el armario, que se encontraba al otro lado del cuarto y que tenia miles de cajoncitos de madera rellenos de no sabemos que tanto, pero que serian la envidia de cualquier quimico, biologo, doctor o boticario. Y a Don Nabor, al caminar y leer se le podia oir mascullar algo parecido a “tres pesos.. *anto”, “una pizca de... ilenci”, “2 cvos.. rec**rdo”, “2 cdas *lusion”...

Don Nabor abruptamente se detuvo al asomarse al interior de uno de los muchos cajoncitos del armario... ‘Vaya!’ Suspiro, y volviendose hacia Filemona, entregandole el papel dijo.

- Vete Filemona, ya le vas diciendo a tu patrona que se espere un mes, que no hay para hacerle otra mezcla y que recuerde que le dije que no volviera tan pronto, esto no se toma a la ligera.

- Ay patron! No l’aga. La patrona se me enmuina si no le llevo el menjurge

- No hay Filomena, tu patrona tendra que esperar a que pase la diligencia, que desde lo que paso en otonio, ya no viene tanto

- Ay Patron

Y se fue filomena caminando aun mas despacio, temiendo enfrentar a la patrona , a lo mejor se salvaria si entraba por la puerta de atras, por un lado del patio, pero despues de un minuto pensarlo decidio pagarle primero una visita a Chon, el plumero, a lo mejor encontraba una pluma que darle a su patrona con la que lograra hacer que olvidara el Infatuo... al menos por un rato.

Porque por mucho que lo intento, no dejo de pensar en ti

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La cuestión es que hoy soy sólo una boca, que al fin y al cabo es lo único imprescindible... para esas tres cosas que nos permiten sobrevivir y que son: comer, no callarnos... y sonreír de vez en cuando.

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