... My very soul demands you: it will be satisfied,
or it will take deadly vengeance on its frame...
Asi, con una mano en el pecho como si buscara contenerse el corazon, camino (casi a rastras) hacia la escalera que daba al traspatio, y recargando todo su peso en el barandal de madera muerta y ya un tanto desvencijado, grito:
- Filomenaaaaa
- Si patrona – respondio unos segundos despues Filomena, sin aliento y secandose las manos en el raido delantal ya amarillento
- Ve a la botica, necesito que me traigas otros tres pesos de “Infatuo”
- Ay patrona! Pero el boticario dijo l’ultima vez que ya no tomara tanto
- A ti que Filomena. Ve! Que yo te lo mando.
- ... pero patroncita
- Que vayas!
Y fue Filomena caminando lento y a murmullos rezongando. En la botica, como siempre, la recibio Don Nabor ‘El Boticario’, con su gesto agrilechoso y las manos cubiertas de polvo blanco
- Buenas patron – Se presento Filomena con sus saludo desganado
- Que deseas?
- Aqui me manda la patrona que quere que le prepare mas infetui
- Mas que?
- Infutui- dijo Filomena mientras intentaba decifrar con dificultad el papel rosa ya un tanto despintado
- Presta aca- respondo Don Nabor alargando el brazo y casi arrebatandole el papel de las manos
Don Nabor caminaba decifrando la receta, y mientras leia caminaba de un lado a otro, ya fuera tomando unas pizcas de aquellos frascos de ceramica blancos o de el armario, que se encontraba al otro lado del cuarto y que tenia miles de cajoncitos de madera rellenos de no sabemos que tanto, pero que serian la envidia de cualquier quimico, biologo, doctor o boticario. Y a Don Nabor, al caminar y leer se le podia oir mascullar algo parecido a “tres pesos.. *anto”, “una pizca de... ilenci”, “2 cvos.. rec**rdo”, “2 cdas *lusion”...
Don Nabor abruptamente se detuvo al asomarse al interior de uno de los muchos cajoncitos del armario... ‘Vaya!’ Suspiro, y volviendose hacia Filemona, entregandole el papel dijo.
- Vete Filemona, ya le vas diciendo a tu patrona que se espere un mes, que no hay para hacerle otra mezcla y que recuerde que le dije que no volviera tan pronto, esto no se toma a la ligera.
- Ay patron! No l’aga. La patrona se me enmuina si no le llevo el menjurge
- No hay Filomena, tu patrona tendra que esperar a que pase la diligencia, que desde lo que paso en otonio, ya no viene tanto
- Ay Patron
Y se fue filomena caminando aun mas despacio, temiendo enfrentar a la patrona , a lo mejor se salvaria si entraba por la puerta de atras, por un lado del patio, pero despues de un minuto pensarlo decidio pagarle primero una visita a Chon, el plumero, a lo mejor encontraba una pluma que darle a su patrona con la que lograra hacer que olvidara el Infatuo... al menos por un rato.
Porque por mucho que lo intento, no dejo de pensar en ti
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